Déjame entrar en ti esta noche. Déjame oler el aire que respiras, que sale de tu deliciosos labios, que enmarcan tu sonrisa. Déjame saborear tus miradas, capaces de penetrar la más dura roca. Déjame fundirme contigo, en un abrazo eterno. Déjame sentir tu pelo, como una maravillosa cascada sobre tu espalda. Déjame mirar dentro de tus penas y alegrías. Déjame escuchar tus sonrisas. Déjame quererte, déjame sentirte. Déjame tocarte, mirarte, besarte, olerte, morderte, oírte, amarte. Déjame verte a la luz de esta luna amarilla. Déjame regalarte muchas más de mis noches, y de mis días. Déjame unir nuestras manos, y después nuestros cuerpos. Déjame dormir a tu lado, que mi mejor canción de cuna es el latido de tu corazón. Déjame darte mis risas, mis llantos, mis miradas, mis sentimientos, mis dudas, mis pensamientos, mis palabras, mi voz... Déjame dártelo todo, y quédatelo, que mientras estés conmigo, no volveré a necesitarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario