Enero
Uno de los peores meses de mi vida, sin duda. La Navidad no pasó como yo esperaba, pues me faltó alguien importante. Además, un buen amigo tampoco estaba pasando por un buen momento, aunque supongo que eso sirvió para consolarnos mutuamente. El único rayo de esperanza de aquel frío enero fue el reencuentro con una vieja amiga de primaria a quien echaba de menos. El mes terminó con uno de mis mayores triunfos, musicalmente hablando.
Febrero
Intentos fallidos de formar un grupo (sí, con guitarras eléctricas y todo, quién se lo iba a imaginar). Primeros ensayos fracasados. Allí conocí a alguien que pronto se volvió especial y muy importante para mí. Mi profesora de canto me propuso hacer las pruebas para la ópera El arca de Noé, y fui elegida para uno de los papeles principales. El puente de finales de febrero fue mi última oportunidad en mucho tiempo de poder ver a un gran amigo.
Marzo
El mes empezó con mi profesora de canto de nuevo proponiéndome hacer las pruebas para la zarzuela Katiuska, algo mucho más grande que lo anterior, y mucho más desorganizado. Los ensayos de El arca de Noé no habían empezado aún y se nos echaba el tiempo encima, pues había que presentarla el 11 de junio en el auditorio Manuel de Falla. El mes pasó rápido a base de exámenes. En los últimos días, alguien entró en mi vida inesperadamente, al parecer para quedarse. Además estuve cantando en el auditorio del Zaidín, en las Jornadas de Músicos Novel, con otras tantas chicas increíbles.
Abril
El primer día de este glorioso mes empecé una relación con Alberto, aquella persona especial que conocí en febrero. No duró mucho, y tampoco puedo decir que fue bonito mientras duró, pero lo pasé bien durante ese tiempo. Poco después tuve la suerte de estar presente en una de las mejores cosas que he visto en mi vida, y que me dio el empujón que necesitaba para decidirme por una carrera. Floreció mi vena profunda y filosófica y comencé a leer El anticristo, de Nietzsche, libro que me hizo replantearme seriamente varios aspectos de la realidad de mi alrededor. Comienzan los ensayos de El arca de Noé, y al primero no puedo ir gracias a la "gran organización" ejercida por el señor Mauricio Linari (y no me asusta escribir el nombre). En ese momento decidí no volver a participar en ninguna actividad dirigida por este hombre.
Mayo
Por fin llega el esperado día. El 8 de mayo salgo al mar durante una semana de viaje de estudios, y como buena señorita que soy, tengo los labios sellados en cuanto a lo que pasó en aquel barco. Eso sí, Italia y Mónaco son unos lugares preciosos. Al volver a clase, me encuentro con la agradable sorpresa de que una cucaracha ha venido a recibirme a clase de Historia de la Música, qué mal rato. La llamé Mariana. Mayo termina sin mayores sobresaltos.
Junio
Exámenes y más exámenes. El día 3 de junio lo dejé con Alberto de mutuo acuerdo y sin rencores (aunque no volví a saber de él hasta enero de este año nuevo). Por fin puedo ir a mi primer ensayo de El arca de Noé... No salió del todo mal. Tuve otro de mis grandes éxitos en cuanto al piano, y también cantando. Llegó el temido 11 de junio, la presentación de la ópera en el Manuel de Falla. Otro exitazo, a los solistas nos regalaron flores al terminar. Las notas me salieron bien.
Julio
El mes empieza con el cumpleaños de Elia, donde vuelvo a ver a alguien que conocí un año atrás. En fin, yo no sentía por él lo mismo que él por mí, y no volví a tener noticias. Al parecer mi belleza/sex-appeal/encanto oculto/sensualidad ha decidido despertar inesperadamente y casi puedo notar cómo las hormonas masculinas de abalanzan a por mí. Tras pequeños roces y encaprichamientos sin importancia, empiezo a conocer gente nueva, algunos de los cuales se han convertido en importantes piezas en mi vida.
Agosto
El día 3 mis padres deciden regalarme un portátil, así porque sí. Durante la segunda semana de agosto estuve en Torremolinos, donde conocí a Virginia, Fran y Ángel, personas geniales con los que pasé algunos de los mejores momentos de este verano... por el momento. Tras volver de Málaga pasé unos días en el pueblo de mis abuelos, un lugar perdido en la montaña donde se pueden ver las estrellas de noche y el bosque de día, algo realmente maravilloso en el mundo en el que vivimos hoy. Mi estancia allí no fue lo que esperaba, mis amigos habían cambiado y ya no los reconocía. Me refugié en internet, y así conocí a Jose, persona que quizá nunca debería haberse cruzado en mi camino.
Septiembre
Empiezo a bajar a la realidad después del verano, con todo el dolor de mi alma. Me avisan de que Mägo de Oz viene a Granada a dar un concierto al Zaidín Rock. No es que me apasione el grupo, pero decido ir en el último momento... y, sin duda alguna, la mejor decisión de mi vida. Vi el concierto desde primera fila, con la mejor compañía que jamás nadie pueda desear: mis amigos Jesús, Elia, Raúl y Andrea, y los boquerones Juan Carlos, Rodrigo... y Diego. Una noche casi perfecta. Llegó el horrible día 15, y tocaba volver a clase, aunque no quisiera. Hicieron una amalgama un tanto extraña, y estamos los de ciencias con los de letras. En clase empecé a conocer mejor a mucha gente que ahora se ha convertido en una base importante en mi vida: Pilar, Elena, Alejandro, Antonio y Alfonso.
Octubre
Nada notable que contar. El Japan Weekend de Granada fue un exitazo, y mi traje de Alex DeLarge (La naranja mecánica) otro tanto. A raíz de aquello "conocí" a Juanjo. Y lo pongo entre comillas por varios motivos; por un lado lo conocía de mucho antes, por otro lado sigo sin conocerlo. Pero le debo muchas cosas: él me ha enseñado a no rendirme, a ser fuerte y anteponerme a todo, y lo más importante, gracias a él me olvidé de Jose. Ah, también me enseñó lo que es el hidromiel. En la parte de estudios, volví a discutir con el jefe de estudios del conservatorio, QUE ME TIENES HARTA, ANDRÉS. En fin, cuestiones de horarios incompatibles con el ritmo de vida de una persona sana y normal. Y también fue el cumpleaños de Diego (al de este año te prometo que voy, vale?). Mi alma gemela, Pablo, comenzó a hacerse un hueco en el panorama pianístico español, y yo estuve ahí con él para apoyarle, porque es una estrella, y podrá conseguir todo lo que se proponga, y espero que cuando lo haga yo pueda estar con él para felicitarle después de sus maravillosas actuaciones.
Noviembre
Primer día, primer llanto del mes. Me he enterado de que mi abuela tiene depresión crónica, de que es probable que mi padre se vaya al paro pronto y de que uno de mis mejores amigos tiene un tumor, todo en la misma semana. No puedo con todo y me derrumbo ante la primera persona que encuentro, que resulta ser Javi. Él aprovecha para declararse. Me hundo más, porque yo no siento lo mismo y no me gusta hacerle daño. Llegó al conservatorio la semana de Santa Cecilia, una semana entera de actividades en las que los profesores creen que aprendemos, pero los alumnos sólo las usamos como excusa para no ir a clase. Al final del mes empiezo a desarrollar una inquietante adicción a la película Pesadilla antes de Navidad.
Diciembre
Demasiado cerca de Santa Cecilia, llega la Semana de la Música Contemporánea, que viene a ser más de lo mismo, pero con "música" más fea, o como la llamo yo "ruidos de personas masticando cristales y gente pegándole a bebés con gatos, mezclados con Audacity". Las notas, malas, en este trimestre tendré que esforzarme más. Me dan las vacaciones de Navidad, las cuales aprovecho para estudiar mucho más piano, no me veo avanzar por mucho que me diga mi profesor. Durante esos días sin clase conocí a dos chicos, Jesús y Fran. No volví a saber de Fran por la misma historia de siempre, yo no sentía por él lo mismo que él por mí. El año terminó tormentoso, pasé unos diez días sin tener noticias de Juanjo, pero Diego siempre estuvo ahí para hacer volar mi mente hacia otros lugares, lejos, muy lejos de allí, de mi casa, de Granada y de todo. Aunque no entre dentro del 2011, terminaré hablando de mi cumpleaños, aunque no hay mucho que decir, simplemente que fue un día total, completa y absolutamente perfecto. Lo pasé con tres de las personas más especiales para mí: Diego, Jesús y Elia. De verdad, gracias por ese día, conseguisteis que empezara el año con una gran sonrisa que todavía hoy me dura al recordarlo.
Se merecen una mención especial todos aquellos de los que no he podido hablar antes, por cuestiones de extensión más que nada: Andrea, Inma, Isa, Ángel, Alicia, Nando, Susy, Juatio, Pablo, Carapan, Fran, Alejandro, Hewitt, Jesús Vera, Pablito, Marcos, Maite, María, Lorena... Perdonadme si me dejo a alguien. También hay gente digna de ser recordada, pero por todo lo contrario, por hacerme pasar esos momentos en los que todos desearíamos morirnos: Raquel, Inma, Celia, Lorena, Anabel, Vallejo, Mª Carmen, Laura, Lucía, Almudena, la otra Mª Carmen, Nuria...
En fin, este año 2012 ha empezado realmente bien, y espero que sea un presagio de lo que serán el resto de los días... por ahora está siendo estupendo. Gracias a los que hayáis leído esto entero, y a los que hayáis leído sólo una parte, pues gracias también.
Mayo
Por fin llega el esperado día. El 8 de mayo salgo al mar durante una semana de viaje de estudios, y como buena señorita que soy, tengo los labios sellados en cuanto a lo que pasó en aquel barco. Eso sí, Italia y Mónaco son unos lugares preciosos. Al volver a clase, me encuentro con la agradable sorpresa de que una cucaracha ha venido a recibirme a clase de Historia de la Música, qué mal rato. La llamé Mariana. Mayo termina sin mayores sobresaltos.
Junio
Exámenes y más exámenes. El día 3 de junio lo dejé con Alberto de mutuo acuerdo y sin rencores (aunque no volví a saber de él hasta enero de este año nuevo). Por fin puedo ir a mi primer ensayo de El arca de Noé... No salió del todo mal. Tuve otro de mis grandes éxitos en cuanto al piano, y también cantando. Llegó el temido 11 de junio, la presentación de la ópera en el Manuel de Falla. Otro exitazo, a los solistas nos regalaron flores al terminar. Las notas me salieron bien.
Julio
El mes empieza con el cumpleaños de Elia, donde vuelvo a ver a alguien que conocí un año atrás. En fin, yo no sentía por él lo mismo que él por mí, y no volví a tener noticias. Al parecer mi belleza/sex-appeal/encanto oculto/sensualidad ha decidido despertar inesperadamente y casi puedo notar cómo las hormonas masculinas de abalanzan a por mí. Tras pequeños roces y encaprichamientos sin importancia, empiezo a conocer gente nueva, algunos de los cuales se han convertido en importantes piezas en mi vida.
Agosto
El día 3 mis padres deciden regalarme un portátil, así porque sí. Durante la segunda semana de agosto estuve en Torremolinos, donde conocí a Virginia, Fran y Ángel, personas geniales con los que pasé algunos de los mejores momentos de este verano... por el momento. Tras volver de Málaga pasé unos días en el pueblo de mis abuelos, un lugar perdido en la montaña donde se pueden ver las estrellas de noche y el bosque de día, algo realmente maravilloso en el mundo en el que vivimos hoy. Mi estancia allí no fue lo que esperaba, mis amigos habían cambiado y ya no los reconocía. Me refugié en internet, y así conocí a Jose, persona que quizá nunca debería haberse cruzado en mi camino.
Septiembre
Empiezo a bajar a la realidad después del verano, con todo el dolor de mi alma. Me avisan de que Mägo de Oz viene a Granada a dar un concierto al Zaidín Rock. No es que me apasione el grupo, pero decido ir en el último momento... y, sin duda alguna, la mejor decisión de mi vida. Vi el concierto desde primera fila, con la mejor compañía que jamás nadie pueda desear: mis amigos Jesús, Elia, Raúl y Andrea, y los boquerones Juan Carlos, Rodrigo... y Diego. Una noche casi perfecta. Llegó el horrible día 15, y tocaba volver a clase, aunque no quisiera. Hicieron una amalgama un tanto extraña, y estamos los de ciencias con los de letras. En clase empecé a conocer mejor a mucha gente que ahora se ha convertido en una base importante en mi vida: Pilar, Elena, Alejandro, Antonio y Alfonso.
Octubre
Nada notable que contar. El Japan Weekend de Granada fue un exitazo, y mi traje de Alex DeLarge (La naranja mecánica) otro tanto. A raíz de aquello "conocí" a Juanjo. Y lo pongo entre comillas por varios motivos; por un lado lo conocía de mucho antes, por otro lado sigo sin conocerlo. Pero le debo muchas cosas: él me ha enseñado a no rendirme, a ser fuerte y anteponerme a todo, y lo más importante, gracias a él me olvidé de Jose. Ah, también me enseñó lo que es el hidromiel. En la parte de estudios, volví a discutir con el jefe de estudios del conservatorio, QUE ME TIENES HARTA, ANDRÉS. En fin, cuestiones de horarios incompatibles con el ritmo de vida de una persona sana y normal. Y también fue el cumpleaños de Diego (al de este año te prometo que voy, vale?). Mi alma gemela, Pablo, comenzó a hacerse un hueco en el panorama pianístico español, y yo estuve ahí con él para apoyarle, porque es una estrella, y podrá conseguir todo lo que se proponga, y espero que cuando lo haga yo pueda estar con él para felicitarle después de sus maravillosas actuaciones.
Noviembre
Primer día, primer llanto del mes. Me he enterado de que mi abuela tiene depresión crónica, de que es probable que mi padre se vaya al paro pronto y de que uno de mis mejores amigos tiene un tumor, todo en la misma semana. No puedo con todo y me derrumbo ante la primera persona que encuentro, que resulta ser Javi. Él aprovecha para declararse. Me hundo más, porque yo no siento lo mismo y no me gusta hacerle daño. Llegó al conservatorio la semana de Santa Cecilia, una semana entera de actividades en las que los profesores creen que aprendemos, pero los alumnos sólo las usamos como excusa para no ir a clase. Al final del mes empiezo a desarrollar una inquietante adicción a la película Pesadilla antes de Navidad.
Diciembre
Demasiado cerca de Santa Cecilia, llega la Semana de la Música Contemporánea, que viene a ser más de lo mismo, pero con "música" más fea, o como la llamo yo "ruidos de personas masticando cristales y gente pegándole a bebés con gatos, mezclados con Audacity". Las notas, malas, en este trimestre tendré que esforzarme más. Me dan las vacaciones de Navidad, las cuales aprovecho para estudiar mucho más piano, no me veo avanzar por mucho que me diga mi profesor. Durante esos días sin clase conocí a dos chicos, Jesús y Fran. No volví a saber de Fran por la misma historia de siempre, yo no sentía por él lo mismo que él por mí. El año terminó tormentoso, pasé unos diez días sin tener noticias de Juanjo, pero Diego siempre estuvo ahí para hacer volar mi mente hacia otros lugares, lejos, muy lejos de allí, de mi casa, de Granada y de todo. Aunque no entre dentro del 2011, terminaré hablando de mi cumpleaños, aunque no hay mucho que decir, simplemente que fue un día total, completa y absolutamente perfecto. Lo pasé con tres de las personas más especiales para mí: Diego, Jesús y Elia. De verdad, gracias por ese día, conseguisteis que empezara el año con una gran sonrisa que todavía hoy me dura al recordarlo.
Se merecen una mención especial todos aquellos de los que no he podido hablar antes, por cuestiones de extensión más que nada: Andrea, Inma, Isa, Ángel, Alicia, Nando, Susy, Juatio, Pablo, Carapan, Fran, Alejandro, Hewitt, Jesús Vera, Pablito, Marcos, Maite, María, Lorena... Perdonadme si me dejo a alguien. También hay gente digna de ser recordada, pero por todo lo contrario, por hacerme pasar esos momentos en los que todos desearíamos morirnos: Raquel, Inma, Celia, Lorena, Anabel, Vallejo, Mª Carmen, Laura, Lucía, Almudena, la otra Mª Carmen, Nuria...
En fin, este año 2012 ha empezado realmente bien, y espero que sea un presagio de lo que serán el resto de los días... por ahora está siendo estupendo. Gracias a los que hayáis leído esto entero, y a los que hayáis leído sólo una parte, pues gracias también.
Esta es una de esas cosas que por alguna extraña razón, no quieres leer, pero acabas leyendo.
ResponderEliminarPD. ¿10 días? LoL ¿cuando?