¡Hoy es tu graduación! Me habría encantado poder ir, pero ya sabes que ahora eso no estaba en mi mano, sino en la tuya, y tú no me querías allí. Yo hoy he hecho el examen oral de alemán, me ha salido genial. Después he salido con Elia y algunos amigos suyos. Me lo he pasado muy bien, por unas horas me he olvidado de ti. Elia siempre consigue esas cosas. Y hoy tampoco he hecho mucho más. Por la mañana he empezado a estudiar selectividad, que ya toca. Ah, ¿quieres un consejo? Deberías ver un episodio de CCAVM que se llama Gaitas. Es de la quinta temporada. Hoy también he vuelto a aguantar sin llorar, creo que ya estoy aprendiendo a vivir con esto. De todas formas, no voy a parar de intentar recuperarte. Dice Ricardo que eres un cobarde por prometerme cosas que luego no has cumplido. Dice que eso no es de ser hombres. Igual es porque todavía estoy resentida, pero creo que lleva un poco de razón. Quizás no me habrías hecho tantísimo daño si todas esas promesas no hubiesen existido, no sé. Es muy tarde y estoy cansada, no me apetece mucho pensar. Por cierto, ya que tú no tuviste la decencia de decírmelo, yo sí que lo haré: enhorabuena por graduarte, Diego. Ah oye, sigo durmiendo con Diego (el peluche) a la espera de que tú puedas sustituirle.
Te quiero siempre, mi amor.
Te quiero siempre, mi amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario