jueves, 31 de mayo de 2012

Querido Diego, 31/05/2012

Menudo día asqueroso el de hoy. No ha habido minuto en el que no haya discutido con mi madre. Encima en el conservatorio todos agobiándome. Mañana tengo el examen oral de alemán... En realidad lo tenía ayer pero se me olvidó ir. Últimamente se me olvida todo, es horrible, lo odio. Debería ir estudiando ya para selectividad. ¿Sabes qué? ¡Todavía tengo posibilidades de entrar en Traducción! Pocas, pero ahí están. Sería perfecto, es lo que quiero hacer desde hace un montón de tiempo. De todas formas casi seguro que acabo en Filología, tendría que hacer muy buena selectividad para entrar a Traducción, pero oye, se intentará. Me he dado cuenta de que no sé hacia dónde va mi vida, y eso me estresa mucho. En realidad, si lo pienso fríamente, he metido la pata en todo últimamente. Me equivoqué al elegir rama de bachiller, al elegir modalidad del conservatorio, me equivoqué de forma de hacer las cosas contigo, seguramente me equivocaré de carrera... Todo mal. Mañana tengo que hacer la matrícula de selectividad y todavía no sé ni a qué asignaturas me voy a presentar. Estoy confundida. Te has ido justo cuando más apoyo tuyo necesitaba. Ah, tengo una buena noticia: hoy es el primer día entero que he conseguido pasar sin llorarte. Quizá sea porque ya me he quedado sin lágrimas. O puede que haya llorado sin darme cuenta, por la costumbre. No sé. El caso es que no recuerdo haber llorado hoy, y eh, es un logro. ¡Y ayer salieron mis notas! He aprobado todo, y mucho mejor de lo que me esperaba, me siento realizada. En realidad no creía que fuera capaz de sacarlo todo, llevo unos días malísimos. Con una media de casi casi un 8, mi siguiente reto es selectividad. Allá voy.

Te quiero siempre, mi amor.

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