Hoy ha sido el ensayo de decorado y vestuario de la obra. Nadie tenía au vestuario y el decorado todavía está a medias. La estructura son andamios con ruedas. Andamios. De los de las obras. Hoy casi se nos cae uno encima, qué desastre. Me da miedo subirme ahí, que estoy gorda y a ver si se va a romper. Todos me tratan muy bien, ya se han aprendido mi nombre. Me hace ilusión que me llamen por mi nombre, y no por el de mi personaje. Christian también se lo ha aprendido. Me ha dado esa risa tontilla que me daba a veces contigo. Es todo genial. Yo ya me sé mi papel (salvando algunos detalles) y eso que no es corto: casi 200 páginas de guion. Hoy también he hecho el examen de análisis, he salido contentísima. Todavía sigo echándote de menos, pero ya no tanto, y descendiendo cada día más. Empiezo a sentirme... bien. Ya no me acordaba de lo que era. Aún noto un vacío a veces a las horas que hablaba contigo, pero cada vez se nota menos. Será cosa del verano, o del teatro, o...
Te quiero siempre, mi amor.
Te quiero siempre, mi amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario