sábado, 16 de junio de 2012

Querido Diego, 16/06/2012

Esta carta será quizá un poco más larga que las otras. Después de dos días sin pasarme por aquí, he decidido que esta será la última carta que te escribo. He sobrevivido a ti. Me ha costado un mes y muchos disgustos (has batido el récord), pero lo he conseguido. Hemos pasado juntos muchísimos momentos que no voy a olvidar, empezando por el concierto de Mägo y acabando por la última vez que viniste a verme. Todo contigo era perfecto, y estoy convencida de que lo seguirá siendo si seguimos siendo amigos, aunque de una forma distinta. Es tu don, hacer que todo sea perfecto. Ayer estuve hablando con Érika. Me gustó. Puede que sea el principio de una bonita amistad. Verás Diego... ayer me di cuenta de mi estupidez. Puede que seas el amor de mi vida, o puede que no, no lo sé. En cualquier caso, si lo eres, el tiempo te traerá de vuelta a mí. Ya sabes, el tiempo lo pone todo en su sitio. En el teatro he conocido a un chico, Christian (no es cani ¿vale?), que... bueno... todo pareció desvanecerse cuando lo vi entrar por la puerta del teatro por primera vez. Ayer sonrió por primera vez hablando conmigo. Hoy hemos estado hablando muchísimo rato. Todavía no le conozco bien, me gustaría hablar más con él, parece interesante. El teatro ha conseguido que vuelva a sonreír, la primera sonrisa después de muchos, muchos días. Igual es ésa mi verdadera vocación, ser actriz. El caso es que el teatro ha sido la mejor idea que he tenido desde la de ir a aquel concierto. Andrea (aquella chica que yo creía que me odiaba, ¿te acuerdas? Que iba de entrenadora Pokémon en el salón) resulta que no me odia, las dos creíamos que nos odiábamos mutuamente, y al final resulta que no. Está muy emocionada por lo de Christian, no sé por qué decidí contárselo a ella primero. Además es muy maja conmigo. Ay Diego... todo me va tan bien ahora... Ya no te echo de menos. Ahora cuando recuerdo todos nuestros momentos juntos solo siento nostalgia, el recuerdo de un tiempo que pasó, y que dio lugar a otro, quizá mejor o quizá peor, eso está por ver. Me encantará seguir siendo amiga tuya, me lo pasaba genial hablando contigo cuando aún no salíamos, y siempre me has tratado muy bien. Parece que cuando les cuente a mis hijos cómo conocí a su padre, no será el día del concierto de Mägo lo que les contaré, pero no pasa nada. Fue muy bonito mientras duró, y te doy las gracias por ello, por hacer de mi vida un sitio un poco mejor. Ya no lloro por ti, no te echo de menos, no sigo enamorada de ti. Mis amigos están muy contentos, dicen que hacía mucho tiempo que no me veían tan alegre. Por primera vez sonrío de verdad. Con la boca y con los ojos. Pero claro, todo esto no ha sido solo por el teatro. Mi sonrisa también es culpa de mi madre, de Jesús, Elia, Andrea, Monty, Pablo, Inma, Juanjo... Igual sin ellos no habría podido seguir aquí, y también tengo que darles las gracias. Puede que también sea culpa de Christian, no sé, todavía es pronto para decirlo. Algún día iré a Málaga a verte, y así te devuelvo todas las veces que has venido tú aquí, y tomamos algo, y nos contamos nuestras cositas. Eso sería genial. Igual no es el final que yo quería, pero no hay duda de que sí que ha sido un final feliz. Ay, con el montón de cosas que tenía en mente para decirte y se me han olvidado todas, siempre me pasa, qué mal. De todas formas, ya sabes que siempre estaré aquí cuando quieras desahogarte, que sabes que soy una tumba para esas cosas. Yo te quiero siempre, Diego. Ahora de una forma diferente, pero sigues estando ahí.


Un beso, y hasta que quieras volver a hablarme.


PD: Estrenamos la obra el viernes. ¡Deséame suerte!

2 comentarios:

  1. He seguido todas las cartas a Diego, y he llorado con muchas de ellas.Son tan limpias y sinceras que me han llegado. Me alegro de que por fin vuelvas a sonreir y hayas dejado de llorar por este chico, no lo merece. El hecho de no hablarte y no felicitarte tu graduación dice mucho de él, en cambio tu sigues queriéndole(como amigo), eres muy generosa.
    Felicidades y ojala sigas sonriendo y encuentres a un chico que te haga realmente feliz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido Anónimo, lamento la respuesta tardía, no había notado que aquí había un comentario. No es que me alegre de que hayas llorado, pero sí me alegro de haber provocado alguna emoción, aunque solo sea en una persona; de haber conmovido a alguien. Tus palabras me llenan de alegría. Solo a ti, he de decirte que no salieron nada bien las cosas con Christian, pero no me dio tiempo de hacerme muchas ilusiones, así que me dio un poco igual. Pero ahora hay otro Cristian en mi vida que me da felicidad y sonrisas.

      Gracias por tu comentario.

      Eliminar